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Residuos marinos De cómo se convirtieron en materia prima de emprendimiento sostenible

Proteger el medioambiente, reciclar y ser más sostenible han sido siempre los pilares de Aitor Álvarez, fundador de Basq: una empresa vasca que fabrica prendas textiles a partir de la basura que contamina los océanos. Un compromiso compartido con Coca-Cola, que a través de iniciativas como Mares Circulares y el ecodiseño cuida del Planeta.
«Soy muy consciente de que la manera más sostenible de producir es dando una segunda vida a lo que ya hemos producido». Aitor Álvarez (Bilbao) siempre lo ha tenido claro: reciclar es el camino si queremos ser una sociedad responsable y fomentar un modelo de consumo sostenible. Por eso mismo fundó Basq, una compañía que fabrica moda utilizando productos reciclados.

Calzado, sudaderas y camisetas son los productos estrella que vende la empresa de este vasco, surgida de la unión de tres de sus pasiones: el surf, el reciclaje y el diseño de zapatillas. Aunque comenzó a coger olas con su tabla ya crecido, cuando Aitor pasa días enteros en el mar no puede evitar fijarse en la cantidad de residuos que circulan por el agua, una contaminación que asegura que se ha incrementado en los últimos años. Una situación que intentan revertir iniciativas como Mares Circulares de Coca-Cola, a través de la limpieza de playas y océanos recogiendo el plástico que se acumula en estos entornos, pero que hoy centra sus esfuerzos por aplaudir también a iniciativas independientes que suman su fuerza por salvar la naturaleza de la contaminación plástica.

«La idea de fabricar unas zapatillas que fuesen 100% recicladas surgió de ver en el día a día cómo llegaba la contaminación a la playa y pensar que tenía que hacer algo». Así que decidió fundar Basq, uno de los muchos proyectos sostenibles que este estudiante de diseño de calzado ha puesto en marcha a lo largo de su vida. Hace 20 años, presentó un modelo de reciclaje de muebles y, de forma reciente, se puso manos a la obra para resolver el problema de las palas que conforman los aerogeneradores, ya que no se les da una segunda vida y son muy contaminantes. La preocupación de Aitor por el planeta ha estado latente en su interior toda su vida.

Fabricación nacional, vegana y sostenible

Desde el momento en el que Basq cruzó la mente de Aitor, hasta que la empresa se puso en marcha, pasó un año y medio. «Intentamos que todas las partes de la zapatilla fueran recicladas, tanto la plantilla, como la suela y el tejido». El fomento de los materiales más respetuosos con el Planeta también es una tarea que practica Coca-Cola a través del ecodiseño, con un 25% de plástico reciclado en sus botellas, un incremento notable con respecto al 17% que presentaban en 2017 y un porcentaje que se espera que sea del 50% para 2022.

Al principio, en Basq comenzaron con botellas de plástico y los materiales «que llegaban a nuestras costas», cuenta el fundador, pero ahora el proyecto ha crecido y sus productos se realizan utilizando, además, neumáticos y algodón reciclados.

El resultado son sudaderas, camisetas y varios modelos de zapatillas en los que se imprimen su pasión por el surf, imagen convertida en el logo de la marca, y el carácter salvaje de su tierra, donde los acantilados y el azote del mar Cantábrico sirvieron de inspiración. Sus productos son veganos, contribuyen a la economía circular y destinan una parte de lo obtenido en cada venta a limpiar los océanos.

«Otra de las cosas que teníamos claras a la hora de ser una empresa sostenible es que no solo tienes que usar materiales reciclados, sino que hay cosas que hacen que también seas sostenible, como es el hecho de reciclar y fabricar en España». Aitor, queriendo ser fiel a sus ideales, trabaja solo con empresas nacionales y el proceso de fabricación de todas sus prendas también tiene lugar aquí: las botellas de plásticos se obtienen del sistema nacional de recogida, de estas se obtiene el hilo en Barcelona, que pasa a formar tejido en Valencia, mientras que el neumático se recicla en el País Vasco. El producto final se monta en Elche y, como extra, «todas las empresas con las que trabajamos usan energía solar», añade con orgullo.

La concienciación por preservar el medioambiente y los recursos naturales se traslada a cada artículo de moda que sale del almacén de Basq. «Al final esto es pedagogía, es difícil concienciar a una persona de que tiene que reciclar con palabras, pero nuestros productos son un claro ejemplo», explica Aitor. De esta forma, por cada zapatilla que un cliente se lleva a casa, se han reciclado 6 botellas y se ahorran 1.700 L de agua; por cada camiseta y sudadera son 8 botellas, aunque con estas últimas se consiguen salvar 6.700 L de agua.

Protegiendo el oro azul

Junto con el reciclaje, el agua es una de las grandes preocupaciones de Aitor desde que realizó hace unos años un voluntariado en Perú y pudo ver con sus propios ojos la escasez de un bien que para nosotros es tan accesible. «No somos conscientes del problema que supone el consumo de agua indiscriminado, cuando hay gente que se muere a diario por tener acceso a ella». Por eso, una de las maneras de luchar contra esta injusticia es reducir «el uso indiscriminado de algodón», apostando por usar uno reciclado, como hacen en sus talleres, para lograr «un mundo más limpio».

Con Basq, Aitor ha conseguido materializar sus inquietudes y su pasión por el mar en una serie de productos que cualquiera puede adquirir para contribuir a hacer del mundo un lugar más sostenible. «Creo que cualquiera tiene que luchar por conseguir hacer realidad sus sueños, dedicarte a lo que te apasiona. Más allá de si mi empresa va bien o mal, he cumplido un sueño y eso es muy gratificante. Poder contribuir con mi granito de arena es suficiente».

Cuidar del medioambiente a través de los envases

El trabajo de Aitor Álvarez y otros amantes del mar como él se ve reflejado en acciones como Mares Circulares, un proyecto de Coca-Cola basado en la colaboración que limpia de residuos playas, espacios protegidos y fondos marinos y apoyo científico para aportar soluciones al problema de la contaminación marina.

Además, con el propósito de cuidar el medioambiente a través de sus envases, Coca-Cola se ha sumado recientemente a iniciativas como la Alianza Europea para una Recuperación Verde del Europarlamento; Recover Better, incluida en el Pacto Mundial de la ONU; y Build Back Better, de la Fundación Ellen McArthur. Todas ellas tienen en común un objetivo: fomentar la ecología, frenar la emergencia climática y apoyar la economía circular.

El compromiso de la compañía no es nuevo, y lleva desde 2017 trabajando en su estrategia Avanzamos para Europa Occidental, con objetivos como la reducción de las emisiones de carbono en un 50% para el año 2025 con respecto al 2010.

Pero no solo mediante pactos se materializa la responsabilidad de Coca-Cola con la protección del medioambiente: sus envases ahora son más sostenibles gracias al ecodiseño. Además del incremento del plástico reciclado presente en sus botellas, a finales de 2019 los multipacks de latas vienen envueltos en cartón con certificación PEFC, en vez de en plástico, y en el futuro se quieren suprimir las anillas de plástico de los packs de latas por otras de cartón.

Proteger el futuro del Planeta está en nuestras manos y en el de compañías como la de Aitor y Coca-Cola. Ya sea con zapatillas o envases, lo importante es cuidar del medioambiente apostando por otro tipo de modelo de producción y materiales sostenibles.

María Toro

https://www.20minutos.es/branded/residuos-marinos-de-como-se-convirtieron-en-materia-prima-de-emprendimiento-sostenible/