la GUERRA del ARTE

LA RESISTENCIA Y EL AISLAMIENTO

A veces nos rehusamos a dedicarnos a un proyecto porque tenemos miedo de estar solos. Nos sentimos cómodos con la tribu a nuestro alrededor; nos sentimos nerviosos de adentrarnos en el bosque por nosotros mismos.

He aquí el secreto: Nunca estamos solos. En el momento en que nos alejamos de la luz proveniente de esa fogata, nuestra Musa nos alumbra el camino como una luciérnaga. El acto de coraje llama esa fuerza infalible dentro de nosotros que nos respalda y mantiene.

¿Alguna vez has visto una entrevista con un joven John Lennon o Bob Dylan, cuando el reportero les hace preguntas personales? Los jóvenes evitan esas preguntas con sarcasmo. ¿Por qué? Porque Lennon y Dylan saben que la parte de ellos que escribe esas canciones no es “ellos”, no es esa parte física que parece ser tan importante para reporteros inútiles. Lennon y Dylan saben que la parte de ellos que escribe esas canciones es demasiado sagrada, demasiado frágil para ser transcrita en una entrevista por esas personas que solo necesitan un ídolo (que son ellos mismos atrapados en su propia Resistencia). Así que ellos ignoran esas preguntas.

Es común entre artistas y niños no darse cuenta de cuánto tiempo pasan en soledad mientras persiguen sus visiones. Las horas vuelan. La escultora y el niño trepando árboles reaccionan de la misma manera cuando su mamá les grita “¡hora de comer!”.