la GUERRA del ARTE

UN PROFESIONAL NO ACEPTA EXCUSAS

El amateur, subestimando la astucia de la Resistencia, permite que una gripa evite que haga sus capítulos; él cree la voz de la serpiente en su cabeza cuando le dice que ir al correo es más importante que hacer el trabajo de ese día.

El profesional sabe mejor que eso. Él respeta a la Resistencia. Él sabe que si cede hoy, no importa que tan creíble sea el pretexto, mañana será el doble de propenso a ceder.

El profesional sabe que la Resistencia es como un vendedor; basta que le digas hola para haber perdido. Él profesional ni siquiera contesta el teléfono. El sigue trabajando.